Cuando una norma exige plástico certificado, la revisión debe enfocarse en alcance, producto final, vigencia, rotulado y documentación disponible.

Plástico certificado en Ley PUSU: qué revisar

La Ley PUSU cambió la forma de mirar ciertos productos de un solo uso en food service: ya no basta que el material “parezca” compostable o que el proveedor lo llame certificado. La norma exige que el producto final — no solo la resina — tenga una certificación válida, vigente y trazable. Saber qué revisar antes de comprar evita quedar expuesto en una fiscalización.

Por qué la certificación debe calzar con el producto usado

  • No basta saber que una materia prima es compostable.
  • El documento debe vincularse al producto o familia correspondiente.
  • El alcance puede ser industrial, domiciliario u otro esquema.
  • La vigencia y el organismo certificador deben revisarse.
  • La documentación debe estar disponible para compras, fiscalización y comunicación.

Qué revisar en la certificación antes de comprar

La revisión tiene cuatro puntos clave: el alcance (cubre el producto final, no solo la resina), la vigencia (el certificado está activo y no vencido), el organismo (es una entidad reconocida y autorizada) y la trazabilidad (el nombre comercial o SKU es identificable en el documento).

Una foto de un sello en el empaque no es suficiente. El documento completo debe estar disponible y vinculado al producto específico que se compra. Si el proveedor no puede entregarlo, es una señal de alerta.

Criterio operativo para negocios

  • Pedir certificado vigente antes de comprar volumen.
  • Verificar que el nombre comercial o SKU sea trazable en el documento.
  • Guardar ficha, certificado y lote si corresponde.
  • Revisar cambios normativos antes de eventos o contratos grandes.
  • Usar lenguaje prudente en menú, web y ficha de producto.

Errores frecuentes

  • Aceptar una foto de sello sin el documento completo.
  • Confundir certificado de resina con certificado del producto terminado.
  • No revisar la vigencia del certificado.
  • Prometer compostaje donde no hay gestor o infraestructura disponible.

Checklist: plástico certificado en Ley PUSU

  • ¿Tienes el documento completo del certificado, no solo una foto del sello?
  • ¿El certificado cubre el producto final y no solo la resina?
  • ¿El nombre comercial o SKU es trazable en el documento?
  • ¿Verificaste la vigencia y el organismo certificador?
  • ¿Guardas ficha y certificado vinculados al producto que usas?
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Preguntas frecuentes

Plástico certificado en Ley PUSU: qué revisar

¿Qué exige la Ley PUSU respecto a los plásticos certificados en food service?

La Ley PUSU exige que el producto final — no solo la resina — tenga una certificación válida, vigente y trazable. No basta que el material 'parezca' compostable o que el proveedor lo llame certificado. El documento debe vincularse al producto o familia correspondiente.

¿Cuáles son los cuatro puntos clave que debo revisar en una certificación?

Debes revisar: (1) el alcance, que cubra el producto final y no solo la resina; (2) la vigencia, que el certificado esté activo y no vencido; (3) el organismo, que sea una entidad reconocida y autorizada; y (4) la trazabilidad, que el nombre comercial o SKU sea identificable en el documento.

¿Es suficiente una foto del sello de certificación en el empaque?

No. Una foto de un sello no es suficiente. El documento completo debe estar disponible y vinculado al producto específico que se compra. Si el proveedor no puede entregarlo, es una señal de alerta.

¿Cuál es la diferencia entre certificado de resina y certificado del producto terminado?

El certificado de resina acredita que la materia prima base es compostable, pero no garantiza que el producto final — con sus aditivos, tintas, adhesivos y proceso de fabricación — también lo sea. La Ley PUSU exige la certificación del producto terminado, no de la resina.

¿Qué documentos debo guardar para cumplir con la Ley PUSU?

Debes guardar la ficha técnica del producto, el certificado vigente vinculado al SKU o nombre comercial, y el lote si corresponde. Además, revisa cambios normativos antes de eventos o contratos grandes y usa lenguaje prudente en menú, web y ficha de producto.